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Es tiempo de escribir tu nueva historia 

Por July de Sosa 

Ministerio Cristo Como Pastor (CCPAS) 

El tiempo para establecer nuevas metas a alcanzar ha llegado con el comienzo de este nuevo año 2022, y para quienes han propuesto  establecer metas a corto, mediano y largo plazo en el presente año, es imperante saber discernir  entre lo urgente, y lo importante, considero que cualquier proyecto de vida que consideremos para desarrollar deberá ser colocado después del más importante que en común tenemos los humanos, me refiero a nuestra relación personal con Dios ya que de esto dependerá el éxito de todo lo demás porque el vivir distantes del propósito de Dios, nos vuelve “sabios en nuestra propia opinión” referente a esto la palabra escrita de Dios advierte en el evangelio de Juan capítulo 15 “Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí como yo en él, dará mucho fruto; porque separados de mí no pueden ustedes hacer nada” el pasaje asegura una cosecha abundante de mucho fruto. Y eso es precisamente lo que necesitamos al comienzo de este año, lograr frutos en nuestro espíritu, alma y cuerpo.  

Me permito recordarles tres frutos que considero no deberían faltar en nuestra cosecha 2022, el primero de ellos el fruto del olvido. El pasado 2021 dejo muchos tipos de perdidas, que requieren de nuestra aceptación y superación para cambiar la historia haciendo como el apóstol pablo solo una cosa “olvidar” lo que queda atrás y esforzarnos por alcanzar lo que esta adelante, en nuestra humanidad somos proclives a abrazar el dolor y a auto compadecernos, pero eso no cambia en nada nuestra realidad al contrario la vuelve más difícil de superar; olvidar es lo que da paso a superar cualquier tipo de dolor y cicatrizar la herida. 

El segundo fruto es del perdón, este es bien difícil de cosechar ya que hay muchas plagas impidiendo su crecimiento como el orgullo, enojo y, dolor. No obstante, cuando entendemos que otorgar el perdón trae beneficio propio a quien lo practica no debemos demorarlo porque solo así viviremos en paz; y como escrito esta debemos perdonar cualquier falta así, como Dios perdona las nuestras.  

La esperanza es el último fruto que deseo proponerle en su cosecha rebosante del presente año, hay muchas personas que entraron a este nuevo año sin esperanza a causa de la condición en su salud, finanzas o relaciones familiares. Ciertamente las presiones forman parte de la vida y todos en alguna medida las sufrimos, pero los creyentes en la nueva vida que Dios ofrece por medio de su hijo Jesucristo sabemos que nuestro creador  ha dado promesas maravillosas que han de cumplirse en todo aquel que pueda creer, “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes, afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza”  es urgente que desarrollemos la esperanza en lo porvenir este fruto es indispensable abonarlo a diario para abrir nuestro campo mental a oportunidades que nos llevaran a la conquista de todos nuestros temores, dudas, incertidumbres y falta de voluntad, porque escrito esta también los que confían en el Señor renovaran sus fuerzas volarán como las águilas; correrán y no se fatigarán, caminaran y no se cansaran. Abramos grande nuestros brazos y en este nuevo año que recién estrenamos abracemos las promesas de Dios y la vida que nos presta. 

Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo. Romanos 15:13 

¡Rebosante cosecha para todos en este nuevo año! 

   

 

 

 

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