Una buena actitud minimiza el estrés en este tiempo de pandemia

Una buena actitud minimiza el estrés en este tiempo de pandemia

El tema de la pandemia ocasionada por Covid-19, continua, encabezando los titulares de los diferentes noticieros, periódicos impresos y digitales, en colas de supermercados, bancos, reuniones familiares o de amigos y hasta en una charla telefonica. Parece ser que, si ciertamente este virus fue creado por mentes depredadoras de la humanidad, este, superó las expectativas de dolor, miedo, frustración y deterioro del planeta, que motivo tal obra destructora.

La impotencia humana ante este virus que doblo el brazo fuerte de las potencias del mundo es inimaginable. Las escenas de miles de cadáveres en espera de un digno entierro que no es posible porque no podemos tener ceremonias de cuerpo presente con amigos y familiares, por el alto riesgo de contagio que representa contemplar a nuestros seres queridos víctimas mortales de esta peste, hecho que considero como la mayor de las presiones que todos en alguna medida estamos sufriendo, lo que sin duda activa el cortisol en nuestros cuerpos que a la vez debilita la defensa natural del mismo. Es fácil presentar episodios de estrés extremo ante todo lo que estamos viendo y escuchando. Sin embargo, la palabra de Dios escrita en la Biblia brinda consejos para combatir el estrés que con razón podemos estar experimentando en este tiempo, en el cual además del tipo de funerales que mencione, se suma el deber de adaptarnos al uso de mascarillas, de alcohol gel cada que tocamos alguna superficie fuera o dentro de nuestra casa, lidiar con deudas existentes y nuevas que este tiempo de fractura económica dejará.

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar” es el consejo que cita Mateo 11:28. Y puedo agregar uno más “Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” Escrita en 1 Pedro 5:7. Estos consejos invitan acercarse   a Dios, para descansar de las presiones que generan estrés en nosotros. Lamentablemente algunos se privan de este recurso por su propio juicio de Dios. En los 10 años de ministerio que cumpliremos este próximo mes de agosto, he escuchado a muchos decir “creo en Dios, pero…” no creo que pueda ayudarme en esto, pero no creo que quiera perdonarme esto y, entre estos el pero, más errado que escuche a inicios del mes de junio, “creo en Dios pero, él no quiere librarnos de este mal porque algo estamos pagando”. Lo peor que el estrés genera en nosotros es una visión de túnel, que vuelve borroso todo, hasta el amor de Dios por nosotros, dando paso a la duda y a malas interpretaciones en su obrar. Por esto considero de urgencia dar la lucha contra el estrés, para esto es apremiante  fomentar una buena actitud que dará calma, y vista panorámica de la realidad de cada uno de nosotros, para mí, es primordial recordar que la actitud tiene el poder de levantarnos o aplastarnos, abrir oportunidades u obstruirlas,  una buena actitud determinara en gran medida la disminución de estrés y el  éxito en la batalla contra todos los estragos de la pandemia en tanto dure, porque  escrito está, todo tiene un tiempo de inicio y de fin, lo que permite conocer que  esta peste como todo tiempo malo también pasará y tendremos días mejores. En una capacitación aprendí que, la vida se compone de un 10 % de situaciones y de un 90% de actitudes. Tener una actitud positiva es fundamental para seguir avanzando. La actitud correcta desarrolla valentía y estimula un esfuerzo mayor cada nuevo día. Dios se lo dijo a Josue así, “Mira que te mando a que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo donde quiera que vallas”   

Le animo a que hagamos propio este mandato de Dios, recordando que, aunque muchas sean nuestras presiones, no estamos solos, Dios está con nosotros y en nosotros.

 

 

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